MEDITAR EN CASA PASO A PASO (PARTE2)

meditar en casa paso a paso

Aquí os dejo la segunda parte del artículo: cómo meditar en casa paso a paso  que os prometí.

A modo de recordatorio os dejo el link de la primera parte de meditar en casa paso a paso así como la enumeración de los puntos anteriores para que os situéis rápidamente.

  • Elije un lugar
  • Elije un momento del día
  • Cómo te vas a sentar
  • Elije el tiempo de la sesión
  • Moverse o no moverse
  • Respira
  • Pero cómo se medita

Meditar no es más que estar contigo en silencio intentando que haya las menores interferencias mentales posibles.

Quiero decir que la mente interfiere constantemente porqué esta es su función, como ya hablamos en la primera entrega del artículo.

La mente está perpetuamente activa, de modo que, en el momento que me siento a meditar la mente no se calla, ella sigue a lo suyo.

En parte es bueno porque ahí podrás empezar a distinguir como hay algo más en ti que no es tu mente pensante.

El cuerpo se relaja, la mente sigue a lo suyo y entre medias, sin saber muy bien lo que es, aparece un “algo” que decide quedarse ahí viendo el espectáculo.

Todos los pensamientos que vayan viniendo a tu mente son bienvenidos.

Al meditar no rechazamos nada.

Lo que sí hacemos es intentar, en la medida de lo posible, no liarnos a hablar con ellos, no seguir ningún discurso.

Claro, lo que sucede al principio es no podemos estar ni siquiera un minuto sin que ya estemos haciendo la lista de la compra.

Bien, eso está bien, forma parte del proceso.

Solamente date cuenta de que: “¡Ay! Que me lio a pensar…” Respira y vuelve al cuerpo.

Pero seguimos con los puntos básicos para meditar en casa paso a paso:

 

  • Técnicas para meditar

Como la mente tiene esa tendencia a ir saltando de rama en rama, de un tema a otro y no dejarnos tranquilos ni un minuto,

Una buena opción es darle nosotros el trabajo que queremos que haga.

Porque la mente quieta no va a estar.

El mito de la mente en blanco es solo para los avanzados.

De manera que tenemos varias técnicas para entretener al jefecillo.

Céntrate en cómo el aire hincha tus pulmones.

Cada vez que te distraigas vuelve a concentrarte en estar atento a como se mueve tu caja torácica.

Nada más. Así de sencillo y así de difícil.

Cada vez que te distraigas vuelve a concentrarte en aquello que es tu objeto de observación.

Pude ser la respiración, puede ser como el aire entra por las fosas y como sale (más sutil).

Puede ser que decidas ir repasando todo tu cuerpo de arriba abajo y de abajo a arriba, nombrado las distintas partes del cuerpo por las que pasas.

Bien, pues céntrate en eso, cada vez que te distraigas vuelve a la cabeza y recomienza.

Puedes contar de 100 para atrás de uno en uno. Cada vez que te distraigas vuelve a empezar.

Puedes centrarte en cualquier tarea mecánica que entretenga a tu mente de cualquier otro pensar.

Si bien en cierto que con el tiempo y la práctica te vas a ir dando cuenta que al final todo reside en centrarse en respirar.

Y es por ello que es casi lo único que se enseña, pues finalmente acabarás ahí.

Pero la meditación es un proceso y como tal tiene varias fases.

Ahora estas en el principio así que no quieras correr una maratón, si eso no es posible.

 

  • ¿Qué puedo esperar?

Al meditar puedes esperar de todo.

Acostumbran a haber más días difíciles que fáciles, la verdad, es así.

Días en que estas muy distraid@, pero cumples tu horario y lo intentas.

Días en que te duele alguna parte del cuerpo, pero de nuevo lo cumples y estás ahí.

Días en que sientes una paz increíble y al acabar el tiempo tienes que irte y salir de ese estado relajado que tanto te gusta.

Días en que conectas con emociones: tristeza, rabia, enfado, celos… Y estás ahí, observándolo y cumples tu horario si irte corriendo.

Y un larguísimo etcétera.

No hay dos sesiones de meditación que sean iguales, no las hay.

Cada día es distinto, cada experiencia es distinta y cada persona vive su única y propia experiencia.

 

  • Entonces ¿Para qué meditar en casa paso a paso?

Meditar tiene infinidad de beneficios biológicos y fisiológicos que ya han sido demostrados científicamente.

Precisamente por el hecho de relajar la mente y “desactivarla” esto influye en nuestro sistema nervioso central de forma inmediata.

Pero si con esto no fuera poco, te va a permitir conocerte.

Te va a poner en frente esas emociones que tienes escondidas y que te van minando por dentro.

Para que las liberes y te deshagas de historias que en el fondo te hieren y te hacen infeliz.

Te va a confrontar con tu cuerpo dolor, dolores físicos que no escuchas, por el ajetreo y demás, pero que están ahí.

Hacerle caso al cuerpo es muy importante porque va somatizando las emociones a lo largo de la vida y no nos damos cuenta.

Luego vemos a personas mayores que van encorvadas, o que caminan torcidas.

Un@ no tiene esa postura corporal de un día para otro se forja con los años.

Se forja a base de estar desconectado y no ser consciente del peso que llevamos cargando.

Meditar en casa te permite tener un espacio íntimo para ti, único y sagrado.

Te permite dedicar unos minutos de tu tiempo a estar contigo a preguntarte cómo te va la vida, si te gusta lo que haces, si te apetece el día que empieza hoy o no.

 Al meditar te das cuenta de que has vivido sin ti.

 

Así que señores/as, no, meditar no es fácil.

Meditar es un proceso de constancia y perseverancia.

Sabes que si quieres hacerlo lo harás.

Sabes que nadie te detiene cuando de verdad te propones algo.

Sabes que lo que te hace ilusión lo llevas a cabo.

Sabes que en los momentos difíciles resistes porque tienes un objetivo.

Sabes si quieres o no entrar en este proceso, tú lo sabes.

 

Solo te queda tener la determinación y el compromiso contigo mism@ para llevarlo a cabo y meditar en casa paso a paso.

El resto son todo excusas.

 

Sed felices,

Neus.

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