MEDITAR EN CASA PASO A PASO (PARTE 1)

Meditar en casa

Hace tiempo que quiero escribir este artículo sobre cómo meditar en casa paso a paso y por fin aquí estoy.

Sé que much@s intentáis tener el hábito de meditar en casa sin embargo a la hora de la verdad no es tan sencillo.

La imagen mental de paz y serenidad que vemos en nuestra mente cuando pensamos en meditar no se parece en nada a la realidad que luego vivimos.

La realidad es que a la hora de ponernos, tenemos sueño, no encontramos el tiempo, tenemos hambre, nos duele lago, nos da pereza…

Un sinfín de excusas que la mente tiene bien armadas para evitar que consigas tu objetivo.

El funcionamiento mental del ser humano es muy básico: mantenerse siempre activo, siempre pensando. Esa es la función de la mente.

En el momento en que nos planteamos parar por un momento y detener nuestro flujo de pensamientos saltan todas las alarmas.

La mente se pone en alerta creyendo que va a “morir” y empieza a apabullarte con todo lo que tienes que hacer para convencerte de que no te detengas.

Es importante que entiendas esto.

Solamente son trampas de la misma mente. Juegos mentales en los que todos estamos inmersos, a todos nos sucede lo mismo.

La mente siempre tiene hambre de más y no concibe que la dejen con menos. Así que tendrás que decidir:

O bien le haces caso a tu mente, con lo cual siempre vas a querer meditar y nunca acabarás afianzándolo.

O por el contrario, decides tener más fuerza de voluntad que fuerza mental. Es decir, no caigas en la trampa a la que tu mente te invita.

Sé más poderoso que tu mente, respóndele NO a esos inputs boicoteantes.

Este es el paso más importante para lograr meditar en casa. De hecho para lograr cualquier cosa que te propongas.

Otra buena razón para hacerlo es serte fiel a ti mism@.

¿Cuántas veces te has propuesto algo pero luego finalmente no lo has hecho?

Actuar de esta manera va haciendo mella en tu autoestima, vas dejando poco a poco de confiar en ti mism@.

¿Para qué vas a creer que lograrás algo si ya tantas veces antes te has demostrado que finalmente abandonas?

En realidad te abandonas a ti mism@ sin darte cuenta. Eso no es cuidarte y respetarte.

Así que:

Si dices que vas a hacer algo, ¡hazlo!

Ahora sí, Cómo aprender a meditar en casa paso a paso:

 

  • Elige un lugar

Es importante que sepas dónde vas a realizar tu meditación. Que siempre sea en el mismo sitio.

Coloca tus pertenencias y lo que vayas a necesitar siempre en el mismo lugar.

Y si no tienes que recogerlo mejor. Cuanto más fácil te lo pongas menos resistencias mentales tendrás que superar.

 

  • Elige un momento del día

De nuevo es importante que te fijes un horario y que lo cumplas.

Es decir, que no ropas tu compromiso.

¿Por qué es bueno meditar a primera hora de la mañana? Sencillamente porque a la que te líes a hacer cosas ya no encontrarás el momento.

Al levantarte puedes aprovechar para meditar, que sea lo primero que hagas. Empieza el día tranquil@, sin prisa.

Te beneficiará durante el resto del día. A demás te permite tener un espacio para planificarte con calma, visualizarte en el día de hoy, en presente.

Si te sientes ansios@ y con prisas y no consigues relajarte por la mañana encuentra otro momento, que puede ser antes de acostarte.

En eses caso puedes hacer el repaso del día y acostarte pidiendo nuevos propósitos para el siguiente.

 

  • Cómo te vas a sentar

Olvídate de todo lo que has oído sobre las posturas de meditación, la posición de las manos y demás.

Siéntate que tú estés cómod@.

Solamente hay un requisito: que mantengas la espalda recta.

Te puedes sentar en el suelo, en un cojín, en una silla, un taburete, con las piernas cruzadas, en seiza,… Cómo quieras.

Pero tienes que estar cómod@ para sostener esa postura durante unos minutos.

 

  • Elige el tiempo de la sesión

Es importante que determines cuanto tiempo vas a estar en meditación y que lo cumplas.

No importa la duración porque siempre la puedes ir alargando con el tiempo.

Lo verdaderamente importante es que cumplas tus minutos.

Empezar por diez o quince minutos es una buena opción, así como tampoco es necesario alargarlo más de un hora.

A medida que vayas avanzando, si quieres meditar mucho más tiempo, es mejor dividirlo a lo largo del día.

O quizás dos meditaciones, una por la mañana y otra por la noche.

 

  • Moverse o no moverse

Los grandes meditadores dicen que no moverse es lo ideal y es cierto, no voy a ser yo quien les lleve la contraria.

El hecho de no moverse se debe a que, como verás, cualquier sutil movimiento te puede distraer.

El caso es que al principio a un@ se le duerme una pierna, le duele la espalda, etc.

Así que tienes dos opciones: o sostienes tu malestar, en caso que lo haya, y observas:

como te relacionas contigo cuando estás incómod@, qué sientes, qué piensas, qué haces…

O bien te mueves un poquito muy sutilmente y continúas.

Puedes ir probando distintas opciones hasta que encuentres la que mejor se adapta a ti.

 

  • Respira

No te olvides de respirar. La respiración es el acto que te va a conectar con tu cuerpo y te va a sacar de la mente.

Es importante que entiendas la respiración como un mecanismo de conexión contigo mism@.

En cuanto estés situad@ y a punto de empezar respira tres veces profundamente.

Date cuenta de que existes, de que estás aquí.

Cada vez que te distraigas vuelve a la respiración. Respira profundamente y vuelve a empezar.

Repite el proceso hasta cumplir los minutos que te has marcado.

 

 

Hasta aquí la primera parte de este largo artículo sobre cómo meditar en casa paso a paso, en breve os publico la continuación. Pincha aquí.

Os enumero los puntos que faltan por desglosar en la segunda entrega:

  • Pero cómo se medita

  • Técnicas para meditar

  • Qué puedo esperar

  • Entonces, ¿para qué meditar en casa?

 

Sed felices,

Neus.

Si te gusta comparte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: